18 de agosto de 2015

Señores de la guerra Tiránidos

Poco nos falta para disfrutar de los Tiránidos, mientras tanto, os dejo un poco de historia de los 2 señores de la guerra Tiránidos que nos vienen en el pack Deluxe. Recordad que podéis encontrar más información en wikihammer 40k.


El señor de la horda

De los miles de millones de criaturas que son creadas por la Mente Enjambre , solo una es tan vieja como la población tiránida. Esta criatura es el epítome de la bioingeniería del tirano de enjambre, el último canal para la realización de la voluntad de la mente enjambre. Esta criatura es, comparada con el tirano de enjambre, lo que el tirano de enjambre es para un gante. Es un monstruo salido de las pesadillas que es culpable de la caída de reinos interestelares y la aniquilación de civilizaciones enteras. El señor de la horda es el responsable de la destrucción de mundos enteros y se lo conoce por varios nombres. Es el Señor tirano de la mente enjambre, precursor de la depredación, Heraldo del Gran Devorador, Destructor de los reinos de Kha'la. Para el Imperio del hombre, que fue de las ultimas razas en enfrentarse contra él, él es el Señor de la Horda y es la mayor amenaza para la galaxia por parte de los tiránidos.


Desde las primeras guerras tiránidas, siempre el señor de la horda se ha labrado una senda de sangre y destrucción. Fue responsable de carnicerías tales como la caída del sector Megyr, y de matanzas selectivas como la extinción de la especie xenos Brynnar y por la desaparición del WAAAGH! Gorgluk. Estos hechos no ocurrieron solo durante unos cuantos siglos, sino a través de diversas flotas enjambre. Parece ser, que el Señor de la Horda puede cruzar el espacio entre distintas flotas enjambre, ya que su vínculo con la Mente Enjambre es el más cercano de todos. Cuando el Señor de la Horda es destruido en batalla, la mente enjambre absorbe su alma a través de la red sináptica. El Señor de la Horda es inmortal, ya que cada vez que es destruido en combate, es reencarnado para acabar con los enemigos de la Mente Enjambre, y siempre vuelve más fuerte que antes. 



 Viejo-un-ojo

Cuando la Flota Enjambre Behemoth atacó el mundo de Calth, Un Ojo se encontraba en la punta de lanza del ataque Tiránido. Arrolló las líneas de defensa del Imperio y aplastaba a los soldados de la Guardia Imperial de la misma forma que lanzaba por los aires a los blindados Leman Russ, como si fueran insectos insignificantes. Solo las armas más potentes podían frenarlo y a día de hoy se pueden ver las cicatrices de esas heridas que deberían haberlo matado. La más impresionante de esta cicatrices es una producida por un arma de plasma que atravesó su cráneo blindado, siendo esta un testimonio de un héroe del Imperio, ya olvidado, que disparó al cráneo de la criatura a través del agujero creado en su ojo. Fue este tiro el que frenó por primera vez la marcha imparable de este Cárnifex, una hazaña nunca conseguida antes.
Eso habría sido el fin de la leyenda de Un Ojo, de no ser por un grupo de contrabandistas, que décadas después se encontraron su cuerpo congelado. Con la esperanza de obtener una recompensa, empezaron a derretir el hielo y, ni bien hicieron esto, las heridas del monstruo se empezaron a cerrar. Sin la conexión con la Mente Enjambre, Viejo un Ojo tenía solo un único deseo: matar. El ojo restante de la criatura miró a los contrabandistas con hambre, los cuales todavía no se habían dado cuenta de que la criatura estaba viva y que pronto serían victimas. Apenas lo percibieron cuando éste les mató.
Después de haber sido liberado de su prisión, el Cárnifex buscó más víctimas por la superficie helada y sumamente hostil de Calth. La Flota Behemoth había sido ya derrotada, pero como en otros mundos de Ultramar, todavía quedaban Gantes y demás criaturas escondidas en las cavernas. Además, había infestaciones de Genestealers. Estas criaturas se unían a Un Ojo, viendo en él la fortaleza y la presencia de una Criatura Sináptica. Por todo el planeta se destruyeron convoyes de vehículos terrestres, viviendas aisladas e incluso poblaciones enteras fueron aniquiladas, sin dejar supervivientes.

Las desesperadas llamadas de ayuda de la población de Calth fueron escuchadas por el SargentoTorias Telion de los Ultramarines, un veterano de la Primera Guerra Tiránida. A Telion no le costó encontrar los rastros de su presa, pero tanto los certeros disparos de su Bólter como los ataques de su letal cuchillo no hacían mella en el caparazón de la bestia. Mientras el Sargento Telion esquivaba los ataques de la bestia y sus hombres eran masacrados, un tiro afortunado entró por el orbital del ojo vacío. La criatura gritó de dolor y en su ira se cayó por un cañón. Telion realizó una búsqueda del cuerpo de la bestia, pero no se pudieron encontrar rastros de la misma.
Desde ese momento, siempre hay informes sobre una criatura similar a Viejo un Ojo que causa horribles masacres y sobre cómo mediante un acto heroico logran herirlo de nuevo y desaparece. Si todas las historias fueran verdaderas, Un Ojo habría muerto más de una docena de veces. Nadie sabe el destino de Un Ojo. Muchos piensan que hace tiempo que está muerto y que las historias son cuentos para asustar a los niños. Hay fuertes rumores y otros informes en los que se narran avistamientos de criaturas que concuerdan con la descripción de Un Ojo en otros planetas de Ultramar e incluso mucho más allá. Si se trata de la misma criatura, no se sabe a ciencia cierta como se mueve entre planetas, o como salió del planeta Calth. En lo que si se está de acuerdo,es que donde se avista un Ojo, siempre hay muerte y carnicerías horribles a su alrededor.